Auditorio Creativo-Reunión de Jóvenes 14/10

Noche de Obra de Teatro

El equipo de Arte nos sorprendió y nos inspiro a través de una obra dedicada al crecimiento.

Una maestra ofrece una actividad a sus alumnos otorgándoles a cada uno una semilla diferente, la cual debían cuidar y ver el resultado.

 

Los alumnos fueron a hablar con una experta, se acercaron hasta la florería y allí recibieron instrucciones cada uno acerca de su semilla. Algunos no estaban muy convencidos del cuidado que debían darle fue entonces cuando recibieron una enseñanza:

 

Un sembrador salió a sembrar su semilla. Parte de la semilla cayó junto al camino y en el camino fue pisoteada y los pájaros se la comieron.
Otra parte de la semilla cayó entre piedras donde no había mucha tierra. Estas semillas brotaron muy rápido porque la tierra no tenía profundidad. Pero cuando salió el sol las plantas se secaron por falta de humedad porque no tenían
raíces.
Otras semillas cayeron entre espinos y al crecer juntos los espinos ahogaron la semilla.
Pero otra parte de la semilla cayó en buena tierra y creció produjo fruto y dio una buena cosecha, hasta cien granos por semilla.

Al regresar cada alumno contó su experiencia y aprendizaje.

El objetivo de la actividad era lograr una edificación personal, Dios puso a la flores para observar como de algo tan pequeño puede florecer, expandirse y multiplicarse de gran manera.

 

El crecimiento es un aumento imperceptible y gradual de todo ser vivo hasta alcanzar la madurez, eso dice el diccionario. Aumento imperceptible y gradual, si estas esperando grandes cambios, quizás te frustres. También dice que este proceso se consigue a traces de la asimilación de nutrientes sin nutrientes el crecimiento es defectuoso o nulo.

Si vamos a la Biblia hay una palabra en 1º Pedro 2:2  y dice: «desear como niños recién nacidos la leche espiritual, no adulterada, para que por ella crescais para salvación.»

Muchas veces no le pedimos a Dios como un niño. El niño no acepta un ¡No! como respuesta, asi como el niño pide con desesperación, así tenemos que pedir la leche espiritual para poder crecer. Si no incorporamos esos nutrientes que tiene la leche espiritual no veremos crecimiento en nuestra vida.

Llevándolo a la palabra, tiene que ver con mi vida espiritual, mas allá de la oración y de la lectura de la palabra, que es alimento para mi. Mi espíritu asimila nutrientes cuando estoy en un lugar donde se me da de comer. Mi espíritu necesita beber y comer. Tu cuerpo físico cuando tiene hambre necesita comer, y cuando lo hace esos nutrientes los trasforma en energía, en fuerza, depende de lo que comamos.

Pero mi espíritu esta deseando como un niño los nutrientes espirituales, y yo te pregunto ¿Hace cuanto que no deseas que el Señor sacie esa sed? ¿Como estoy yo hoy en mi condición? Porque si esto me lleva a crecer, el congregarme, el pasar tiempo con Dios, el asistir a una iglesia, ¿Cuanto hace que no deseo conectarme a la fuente principal? Dios tiene todo lo que necesito, tiene todos los nutrientes que mi espíritu necesita y así no quedarme estancado. Dios nos quiere llevar a un crecimiento.

El crecimiento tiene tres columnas:

  1. Es voluntario, no existe nadie que crezca sin querer, es participativo, tenes que estar. Estar es doloroso, cuando la semilla se transforma en árbol, se va rompiendo, se abre y esa transformación es dolorosa.
  2. Es relativo y dependiente, ¿Dependiente de que? el crecimiento lo da Dios, podemos disponernos a crecer, pero si Dios no quiere no pasa nada. Eso quiere decir que uno debe esperar en Dios.
  3. Es un desafío, cuando yo determino crecer y me planto en esa tierra, debo permanecer y esto es un desafío. No es tan fácil permanecer, lleva un costo y un precio.

Hoy Dios te esta desafiando, ¿Que es lo hay en tu corazón? Dios examina nuestro corazón, veni al altar, donde Dios nos desafía a crecer en comunión con El. A vos te digo que estas luchando con vos mismo, que estas luchando porque te equivocaste. Que sentís que estas frío, que tas lejos de Dios, Él está tocando tu corazón, ¡decidí voluntariamente!.Hay corazones que necesitan ablandarse, ¡no luches!. El Señor quiere verte crecer, Él te ama.

 

 

Oradores: Flor y Tony Vargas

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